En las últimas semanas y, a raíz de lo expresado por el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, durante su visita a Lima, se han suscitado diversas opiniones entre los economistas locales respecto a si es fundamental y realmente necesario industrializar el Perú.

Desde nuestra posición, coincidimos plenamente y estamos de acuerdo en que solo el desarrollo de la manufactura no es suficiente para el avance del Perú y que es necesario diversificar nuestra oferta, buscando la competitividad en los diferentes sectores productivos. Reconocemos que un solo sector económico no genera el crecimiento de un país; se trata del impulso y desarrollo conjunto de varios sectores como Minería, Industria, Turismo, Agricultura, Servicios y Comercio entre otros.

Sin embargo, somos conscientes que la industria es fundamental para lograr una verdadera transformación. No se pueden negar las experiencias de naciones como Corea del Sur, Singapur y Taiwán, que en los 70s, alcanzaron un impresionante crecimiento, precisamente por haber priorizado el desarrollo de su industria, de la mano con la tecnología y la educación, al igual que el gigante asiático China en los últimos años. Los países que apostaron por el desarrollo de su manufactura son los que además del rápido crecimiento, más velozmente han interiorizado, adaptado y propagado las nuevas tecnologías y donde, en términos generales, sus poblaciones gozan hoy de un mayor ingreso per cápita.

En el caso de Corea, uno de los más emblemáticos, el aporte de su industria manufacturera es de 27% del PBI y 88% del total de sus exportaciones. De la misma forma, en México el 80% del total exportado es producto manufacturado.

Escoger el camino hacia la industrialización no significa en ningún caso apoyar el modelo de sustitución de importaciones que tanto daño nos hizo en el pasado y que jamás debemos repetir. Sin embargo, impulsada adecuadamente, es fundamental si queremos acelerar el crecimiento del PBI per cápita y la mejora de la calidad de empleo y, por lo tanto el bienestar de todos los peruanos.

La minería ha sido crucial para nuestro crecimiento económico en la última década y es una gran locomotora que ha jalado al resto de sectores- y que, en el caso de la industria, ha impulsado fuertemente a la metalmecánica-, sin embargo, los vaivenes de la economía mundial hoy nos hacen ver que depender solo de una actividad económica, pone en riesgo la continuidad de nuestro crecimiento.

Esta es la razón por la que debemos fortalecer el desarrollo de la industria y potenciar también el de otros sectores, para que el Perú no siga dependiendo principalmente de la exportación de minerales.

Saludamos por ello el anuncio del ministro de la Producción, Piero Guezzi en torno al Plan de Diversificación Productiva, que esperamos logre promover la competitividad de la industria manufacturera.

En esa línea, con una política clara de diversificación, eliminando la sobrerregulación, generando la infraestructura necesaria y apoyándonos en la formación de capital humano, el Perú podrá ampliar sus capacidades productivas hacia nuevos y más productos y servicios con valor agregado que permitan asegurar un crecimiento continuo de largo plazo.