El crecimiento de nuestra economía y la generación de empleo para más peruanos se están viendo amenazados por un factor adicional a la coyuntura externa, sobrerregulación y ruido político. Se trata de grupos radicales que están intentando destruir la inversión al interior del país, usando a la población y a las autoridades locales y regionales para ir contra la ejecución de proyectos que les traerán el desarrollo.

Según la Cámara de Comercio e Industria de Mollendo, por cada día del paro contra el proyecto Tía María la provincia de Islay pierde unos S/.500 000 debido al bloqueo de la carretera Mollendo-Matarani.

¿Pero, de dónde proviene el rechazo? Existe un “Manual Antiminero” elaborado con financiamiento de ONGs del primer mundo que brinda “asesoría” a poblaciones locales, haciendo activismo para expulsar a la minería legal. Se presentan bajo la fachada de promotores del diálogo y el mensaje que difunden es el de defensa y protección del medio ambiente y las comunidades frente a las empresas mineras y otras industrias extractivas.

El Manual Antiminero es una guía con pasos específicos para infundir temor y movilizar a la gente contra la minería. Identifican y trabajan con dirigentes locales ávidos de protagonismo y los utilizan para su fin. La desinformación y el desconocimiento de la población son aprovechados por éstos sujetos que capitalizan el descontento de la gente por la falta de seguridad, salud y educación para promover protestas.

Llama la atención que el discurso de estos agitadores nunca haga referencia o condene a la minería ilegal, tema en el que son indiferentes y pasivos.

¿Este activismo, a quiénes beneficia? Definitivamente a otros países que pugnan por la misma inversión, pues un puesto de trabajo que no se crea en el Perú es un puesto de trabajo que se crea en otro país.

Otra información importante es que la misma gente que ha estado en Conga, ha estado en Pichanaki y es la que está ahora en Tía Maria. Las preguntas que debemos hacernos son ¿cómo se financian? ¿Quién los traslada? ¿De qué viven? ¿Quién los alimenta?, etc.

El premier Pedro Cateriano, de quien resaltamos la actitud dialogante y de apertura con la que está manejando su gestión, ha afirmado que el gobierno va a sacar adelante el proyecto Tía Maria, mostrando gran preocupación por la recuperación del crecimiento y las inversiones.

Los peruanos confiamos en que el gobierno actué con firmeza, resuelva la conflictividad social y no permita que las ONGs con intereses particulares sigan trabando el desarrollo del país.