Mirar hacia adelante y ponernos a trabajar por ese Perú moderno que todos queremos. Eso es a lo que nos tenemos que dedicar a partir de hoy, luego de que -como el país lo esperaba- el Congreso le diera la confianza al Premier Fernando Zavala y a su gabinete, tras su presentación para pedir el voto de investidura.

Estamos estrenando un nuevo periodo de gobierno con mucha expectativa y optimismo de cambios en la población en general. Toca poner en marcha las medidas y acciones necesarias para cumplir el “sueño de la revolución social” y las metas planteadas con miras al bicentenario. Afortunadamente el gobierno se está enfocando claramente en ello.

Más allá de la maratónica sesión de dos días, creemos que la jornada fue fructífera y positiva para el país, pues el presidente del Consejo de Ministros ganó la confianza con 121 votos a favor -una amplia mayoría nunca antes lograda- lo que refleja que su mensaje fue coherente y satisfactorio para todas las fuerzas políticas.

Mirando algunas líneas de su mensaje, consideramos que fue un discurso sensato, integrador, de llamado al consenso. Y si bien explicó con mayor detalle lo que ya había adelantado en líneas generales el presidente PPK en su mensaje inaugural del 28 de julio, desarrollando los ejes temáticos, dejó a los propios ministros explicar las cifras por sector.

El jefe del gabinete estructuró su mensaje poniendo énfasis en cuatro temas centrales vinculados a cerrar brechas en infraestructura, seguridad y lucha contra la corrupción, reactivación de la economía y en acercar el Estado al ciudadano incluyendo la iniciativa del gobierno de “adelanto social”, aspecto este último, que hemos venido repitiendo en este espacio desde el inicio de año y en nuestras diferentes alocuciones.

En cuanto al eje de reactivación de la economía, Fernando Zavala lanzó como principal objetivo tener un crecimiento del PBI superior al 5% al año -meta que requerirá un conjunto de medidas que eleven la competividad de nuestra economía -, reducir la pobreza nacional del 22% al 15% y alcanzar el 60% del empleo formal hacia el bicentenario, cometido importante y a la vez ambicioso que requerirá un esfuerzo multisectorial.

Y aunque no mencionó la mentada propuesta de reducir el IGV en un punto porcentual [como lo señalara el presidente en su discurso del 28] dejó claro que es clave ampliar la base tributaria para que el Estado pueda contar con más recursos para atender las necesidades de la población, anunciando con ello que el gobierno tiene como meta aumentar la presión tributaria del 14.7% actual a un 17% del PBI. En esa línea, consideró como un imperativo el proceso de formalización, condición que la SNI considera fundamental para emprender el camino al desarrollo.

Saludamos el enfoque de servicio que se impondrá en la Sunat para acercarla más al contribuyente y a la pequeña empresa reduciendo el espíritu sancionador que por mucho tiempo la ha caracterizado.

Estos anuncios fueron parte del discurso del Premier, que se aprobó con el histórico voto de 121 congresistas, generando espacios para que se tiendan los puentes necesarios y el Ejecutivo y todas las fuerzas políticas alcancen el consenso y puedan impulsar una agenda conjunta en pro del desarrollo del país.

Lo que sigue ahora es que por la gobernabilidad democrática del país, el Parlamento conceda al gobierno las facultades que se solicitarán para acelerar la ejecución de medidas, y porque para comenzar a construir ese Perú moderno, necesitamos de la unión de todos los peruanos.